• Arturo Sosa

Y les dicen «Epífitas»



Es curioso; estoy en el mismo lecho rocoso del afluente del Río de Piedras que he visitado durante las últimas semanas en la montaña Miramelinda, y cada día descubro algo nuevo.


Por ejemplo, ayer levanté la mirada hacia el dosel y me perdí tratando de identificar cuál árbol era cuál. No solo porque no conozco las especies, sino también porque todos lucen entrelazados, como unidos por ramas de otras plantas que parecen crecer encima de ellos.


Me es muy difícil encontrar en toda esta maraña verde, un tan solo árbol que no lleve «pasajeros a bordo». Como que cada árbol carga a muchas plantas distintas.


«Epífitas» les dicen los expertos: plantas que crecen encima de otras plantas. Como las enredaderas y algunas especies de helechos, de orquídeas, cactus, bromelias, hongos y lianas (estas últimas también llamadas ‘bejucos’ en todo el Caribe, incluyendo Honduras).


De hecho, está comprobado que son las plantas epífitas las que representan el mayor porcentaje de la biomasa de un bosque tropical. Hay tantas epífitas que llega un momento en que uno se pierde y ya no sabe cuál es el árbol que las soporta.


¿Son parásitas? No necesariamente. A la mayor parte de ellas se les dice «Parásitas mecánicas» porque utilizan el árbol en que se soportan como una estructura para alcanzar el agua y la luz que necesitan. Ellas reciben sus nutrientes en las partículas de tierra que vienen arrastrados por el viento y también a través de lo que las aves, insectos y otros animales como los murciélagos les depositan con sus desechos naturales mientras comen de sus frutos, beben de sus néctares o utilizan como nidos.


Miren ustedes... ¡Qué pinta!



San Pedro Sula

Octubre 2019


58 views0 comments

Recent Posts

See All