• Arturo Sosa

Mire usted, a mi no me gusta el chisme, pero...

No sé cómo lo supo, quién le chismeó o si fue que simplemente se las olió, pero cierto es que don Augusto Constantino Coello lo dejó ir a quemarropa: “India virgen que hermosa dormías...”

Mire usted.

Yo le voy a ser franco, a mí nunca me ha gustado eso del chisme, pero me late que a don Constantino, Tino para los aleros, a él sí le gustaba eso del cochambre.

¿Por qué pienso eso?

Bueno, usted dígame; si la muchacha era inmaculada por la razón que fuera, eso era un tema muy de ella. Como decía mi abuela Maruquita: “Cada quien hace de su chunche, su propio papelote”.

¿O no?

Nadie tiene que andar metiendo la cuchara ahí. Y menos si el “ahí” le pertenece a la muchacha en cuestión.

Eso para empezar.

Segundo, no le bastó andar pregonando, y por escrito, sobre la “incolumnez” de la muchacha, sino que además se extiende, se riega, y termina diciendo que era una dormilona.

Óigame, no.

Se pasó.

¿Qué tenía don Tino que andar contando detalles tan íntimos y personales de la muchacha?

Ajá, qué tal si fue una de las mil doscientas personas que hicieron fila durante nueve horas esperando una vacuna basura que nunca les pusieron? ¡Por favor! Esa muchacha tenía todo el derecho de roncar a pierna suelta toda la mañana siguiente. Si es que fue ponga la que les hicieron a ese montón de gente con esa esperada inútil frente a la UTH.

¡Hombre! Y ya que menciono inútil, ahí es donde a mí no me queda ninguna duda que don Tino era medio sapo. Qué boquita de señor...

No sé cómo y por qué razón, pero él arma en su mente que la pulcritud de la susodicha es culpa de un muchacho que él ni siquiera conoce.

Peor aún, se atreve a decirlo públicamente y casi lo grita: “Era inútil, el indio tu amado…”.

Too much.

En serio, ¡qué feo el modo de ese señor!

Yo no conozco al muchacho y por supuesto, no voy a meter las manos al fuego por él. Pero púchica, tampoco.

O sea, no se trata de andar levantando falsos (como el brassiere de una amiga mía que es nadadora). Y si el jovencito es medio inútil, o inútil completo, qué tiene don Tino que andar diciéndolo en voz alta?

¿Le molestaba a don Tino eso? Ni que fuera problema de él.

¿Ahora lo ve? ¿Tengo razón o no?

Para mí que este don Tino siempre fue medio lengón.

Y esas cosas a mí no me gustan. Sinceramente. Siento como que estoy escuchando a Marvin Ponce o a Ebal Díaz...

En fin, como les dije al principio, a mí no me gusta eso del chisme y si se los cuento es porque vaya, pobrecito el Inútil ese.

Me da pesar... ¡quiere ganas con don Tino!

El Suscrito

7 views0 comments

Recent Posts

See All

Cuestionario para Vacunación COVID-19

A todos los compatriotas enlistados en la nueva DNI y que se encuentran como toda la tropa, como cualquier indio, en espera de su vacuna, se les pide leer en voz alta, y con emoción, las siguientes fr

Requisito para la nueva, nueva tarjeta de identidad

Por este medio, el Suscrito pone a disposición de los amables compatriotas, gracias a un servicio público del Registro Nacional, el nuevo examen obligatorio como paso previo a la obtención de la nueva

Vida y obra de don Clitorino Meza

El pequeño gigante de Lepaguare Don Clitorino era un tipo muy sensible. De toque. Había que saber como hablarle, como tratarlo porque ese señor era delicado. Uuuuuuy… Allá en Lepaguare era famoso. Él