-Fijate que a mi me gusta Herminio para nombre.

-¡Her..¿Qué?..Por favor…- le gritó la mujer ya desesperada.

-Herminio…  .¿No te gusta BB?

– ¡Herminio!  Por favor…no seas anticuado…igualito que tu mamá.

-Amor…ya vas…ya vas.

-Es cierto…aunque te moleste. Y mirá que yo quiero mucho a tu mamá, pero ella es de otra época BB. A ella le gustan esos nombres del siglo uuuuhhh…Si yo no me hubiera parado en treinta, Vos le hubieras puesto Epigenio a Alberto…¡EPIGENIO!!  Por Dios…como tu mamá quería.

-Pero es que Epigenio se llamaba el tío que más nos quería…

-Si Amor, Pero Epigenio…imaginate…¿Cómo iba yo a llamar a Alberto cuando anduviera a la carrera?  ¿Cómo?….¿Pigi?…No BB…piense ya por Usted mismo. Si ya está grande…sueltese del delantal de su mamá

– Bueno…está bueno- contestó él ya de mala gana, tratando de saltarse esa parte de su mamita querida que siempre aparecía en las discusiones – pero y entonces, ¿cómo le ponemos?

– Vamos a llamarlo Yaison.

– ¿YAISON?…¿YAISON?…Nooooooo….para nada. Esas papadas mitad gringas mitad indio no me llegan…

– BB…Tiene que tener un nombre más internacional…más American Style…más elegante…que se sienta parte del mundo.

– ¡Yaison!  Amor….disculpame, pero no. Va a crecer sin saber a dónde pertenece…si es de aquí o de allá…. BB…se va a parecer a Oscarito después de la pijeada que le dió Salvador en la tele: «Perdido en el espacio». No BB…pensalo, vaya…

-Pues BB…disculpe Usted, pero ya está decidido….así quiero que se llame y punto. Te dí el chance a vos con Alberto por ser el primero, y por esa tontera de que el hombre es la cabeza de la casa, pero acordate que quedamos que al segundo  yo le ponía el nombre. Acordate…

El hombre se quedó callado. Calladito. Ahí no había para dónde correr: él se lo había dicho porque siempre pensó que se iban a quedar con uno solo. Y él era hombre de palabra…tal y como su mamá le había enseñado.

Se quedó viendo a su mujer, mucho más joven que el, con sus jeans apretados y su nuevo tamaño de bubis. Cuanta razón había tenido su  mamita cuando le dijo: «Ay Mijito…él que se mete con bebes, amanece….».

Pero claro, él ya gato viejo quería comer raton tierno. Quería comer pichón….ni modo. Ahora le toca apretarla.

-Ta bueno Amor…lo que Usted diga mi cielo. Vamos a ponerle Yaison…

-BB…BB…Gracias Amor por complacerme….Gracias….va a ver que le va a quedar bien puesto el nombre.  Hasta le compré una correa verde fosforescente para que me acompañe a correr en las mañanas.

-Mejor-pensó para sus adentros el hombre- Así se van a correr juntos en las mañanas y me dejan leer el periódico, tranquilo con mi cafecito. Si de todos modos, para qué voy a pelear por el nombre del perro nuevo…